Lo que siempre acaba en el Trastero

Hoy vamos a hablar de los objetos más clásicos de un trastero, los incombustibles que siempre están ahí y que, pase lo que pase, son firmes candidatos a ocupar un espacio en un almacén.

cinta de correr

El post de hoy tiene un tono casi humorístico, pero en realidad es de homenaje a esos objetos que cuando son adquiridos parten de saque con una alta probabilidad de acabar en el trastero.

Vamos allá:

La bicicleta estática: no falla, llega la operación verano y queremos ponernos en forma, pero todavía hace frío. Una buena solución puede ser una bicicleta estática. ¿Lo malo? Ocupa un montón y es probable que tras tres primeros meses de uso intensivo caiga en desuso. Después tras dos años ocupando plaza en el salón, es desterrada al trastero hasta el fin de sus días.

La cinta de correr: en realidad es la hermana melliza de la anterior, pero en vez de a pedales surge a rebufo de la moda del running. Sin embargo, quien corre acaba prefiriendo salir a ver calle, y quien no corre acaba por no usarla. Así que con un gran volumen es otra firme candidata al ostracismo del trastero.

Las carpas para la playa o para la barbacoa: otro clásico… las típicas carpas de hierros y lona para ir a la playa, para hacer una barbacoa o para cualquier evento o cumpleaños que se precie. Son bien baratas en las grandes superficies, y tras su primer uso nunca vuelven a ser las mismas. De hecho, tras su primer uso, suelen ir directas al trastero y no vuelven a ser usadas en años.

La paella grande: un buen día nos vinimos arriba e invitamos a toda la familia a un buen arroz. Para ello compramos una gran paella donde lucirnos. Una vez usada, vimos que no cabía en ningún armario de la cocina y no quedó otro remedio que llevarla al trastero. Allí sigue.

Caballetes y tableros: en la última fiesta de cumpleaños había más invitados de la cuenta y nos pareció buena idea comprar un par de caballetes y un tablero para improvisar una mesa bien grande. Pero claro, una vez cerrada la fiesta, hubo que guardar caballetes y tablero, así que qué mejor lugar que el trastero para hacerlo.

Estos cinco enseres cumplen todas las características de lo más comúnmente almacenado en un trastero. Son utensilios voluminosos, de poco uso y razonablemente costosos como para no desecharlos, por lo que son el tipo de objeto más habitual de un trastero.

Si necesitas un trastero en Barcelona, estamos en la calle Teodora Lamadrid número 44, contáctanos y te ayudaremos con estos objetos que nunca sabes dónde meter.