Trasteros con mucho arte

Hoy en día son muchas las compañías de teatro, danza y circo que tienen la suerte de poder representar sus espectáculos en distintas ciudades de nuestro país, incluso haciendo giras nacionales e internacionales. Si bien la crisis económica ha supuesto un grave problema para que muchos proyectos pudieran salir adelante, el sector de las artes escénicas es persistente y ha sabido encontrar soluciones imaginativas.

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Uno de los principales factores en los que puede ahorrar una compañía teatral es en disponer de un local de ensayo y almacén propio o usar espacios compartidos. La tendencia durante los últimos años es esa segunda opción, sobretodo con la aparición de fábricas de creación y residencias artísticas donde las personas vinculadas a las artes escénicas, además de preparar sus producciones, pueden relacionarse entre ellas y buscar formas de colaboración mutua, ampliando la dimensión interdisciplinar de sus obras.

Sin embargo, esto genera un nuevo inconveniente que tiene fácil solución: el almacenaje de vestuario, escenografía, atrezzo y demás material escénico. Es sorprendente la cantidad de objetos y estructuras que se generan de forma específica para cada montaje, y todo ese material representa un gran volumen de enseres – a menudo, voluminosos – que deben ser guardados con absolutas garantías de conservación, seguridad y disponibilidad. Además, habrá que recurrir a este material de forma intermitente, en función de las oportunidades de exhibición que aparezcan, la difusión y la mobilidad que tenga el espectáculo.

Es por ello que un trastero es la mejor solución para guardar escenografías y material escénico. Además de cumplir con todos los puntos anteriormente mencionados, un trastero permite el acceso 24h a todo lo guardado, permite contratar distintos tipos de espacio en función de las necesidades de cada producción y cuenta con un área habilitada para la carga y descarga del material.

Los artistas que contratan un espacio de almacenaje en Trasters Bonanova repiten, por la comodidad que les supone y porque les permite no poner límites a su creatividad.

¡Que el espacio no sea un problema, y que empiece el espectáculo!